viernes, 28 de noviembre de 2014

Sin respuestas....

Cuando comenzó era un pinchazo en el hombro, y yo, buena para seguir el conducto regular, pasé con él de la pediatra al traumatólogo infantil quien consultó a un especialista en hombro, de ahí y con varios exámenes bajo el brazo y un gran signo de interrogación nos fuimos a un neurocirujano infantil, quien nos sugirió internarlo en una Clínica para hacer varios exámenes y reunir varias especialidades médicas, es así que han desfilado vasculares, traumatogolo, infectologo, neurologo, pediatras, varias enfermeras, miles de paramédicos, más exámenes, entre ellos un electromiograma que casi lo hizo desmayarse por el dolor, pero que finalmente dió con el problema, los nervios del plexo blaquial, pero que no da con la causa. Por el momento Sebastián estoico lleva 5 días en la Clinica comenzando con una ensalada de corticoides a la vena que lo tiene aburrido, adolorido y conectado a una máquina que mide todo en su interior. Aún falta por recibir los exámenes de anticuerpos para ver si hay alguno positivo, así es que por primera vez en mi vida ruego que salga todo negativo. No puedo describir lo pesado que ha resultado todo el proceso, la ansiedad, la pena de verlo sufrir, el cansancio y las ganas de qoe por fin nos digan que todo esta bien y que ya nos podemos llevar a nuestro enfermito a casa.

viernes, 24 de octubre de 2014

Caracol, caracol...saca tus cachitos al sol

Haber como lo puedo explicar, a veces uno se siente como un gran, gran caracol, es decir, que uno lleva a cuestas no una casita como en los cuentos, NOOO !!! uno lleva a cuestas una gran carga que finalmente es tu propio cuerpo, he seguido con los dolores típicos y los atípicos también, después de esperar un mes y medio para que me viera un reumatologo que llegó hace poco de Santiago a Concepción el miércoles llegó finalmente el gran día. Me presenté puntualmente con una carpeta llena de exámenes anteriores y con la clara determinación de no decir qué me habían dicho los médicos anteriores, estuve toda la mañana rogándo para que no me examinara (la última doctora me dejó moretones) siempre salgo más adolorida de lo que entro, pero esta vez no me dolió tanto y hasta me ayudó a levantarme de la camilla (¿?). Como me cayó bien, me puse buena y le di el nombre de mi último diagnóstico "Enfermedad del tejido interconectivo indeterminado", por primera vez consideró que mis anticuerpos ANA están muy elevados y me pidió un contenedor de exámenes para DESCARTAR (siempre en positivo) DESCARTAR alguna enfermedad producida por anticuerpos (que susto me da esa palabra, es como tener células canibales a punto de deborarse a la hora de la cena), gracias a Dios podemos pagar todos los exámenes incluso los que no tienen código y por lo tanto no existe bonificación de la isapre, pero eso me hace preguntarme ¿qué pasa con los demás caracoles? con esas que llevan a cuestas sus días dolorosos, sus días tristes, ignorantes de lo que realmente ocurre al interior de su propia casa, su cuerpo... y no tienen el desplante de decir "este doctor no resuelve mis dudas, lo cambio", o llevar una libreta con todas las preguntas anotadas y no se salta ninguna aunque el doctor ponga cara de ogro, porque finalmente la que le paga soy YO, o peor aún no pueden pagar ni el analgésico que a regañadientes y para que se vaya le dá un doctor de urgencia enojado con la caracola "que inventa sus dolores". A veces, me siento tan triste por lo que me pasa que de darle vueltas y vueltas a la situación se me llenan los ojos de lágrimas, cuando no es el dolor el que las provoca. Pero al menos yo puedo seguir con mi casita a rastras, con el apoyo tácito de los que bien me quieren, con mi trabajo y a cargo de mis niños y aunque a veces tal vez no quiera hacer nada, recuerdo que si de verdad no PUDIERA hacer nada, seria peor...así es que sigo por mi camino, pidiéndole a los guijarros que se aparten un poquito, disfrazando la tristeza, buscando lo bueno, pintando colores cuando todo está negro y sobre todo SACANDO MIS CACHITOS AL SOL......

miércoles, 8 de octubre de 2014

Y la dislexia?

A ver ¿cómo lo explico? ... en la historia anterior detallo mi sentir con relación a mi terapia y finalmente debo informarle a mi público dos cosas: La 1° es que aún no he mejorado casi nada (lo siento Gabriela, pero es la verdad) pero eximo de toda responsabilidad a mi Kine quien se a esforzado como nadie para que me recupere ¿será que está aburrida de mis ejercicios nuevos, inventados por mi? y 2° que como a la visita Nro. 12 mejoré de mi dislexia deportiva eh eh eh ¿no les dije yo, que capaz que me transforme en una Tomasa González?, si no fuera porque antes de comenzar con mi nueva profesión ya estoy con una lesión (la cosa plantar) fijo que hubieramos ido por una de oro. Pero me autofelicito porque he sido constante, aprendí mis ejercicios, me he bajado de los tacos altos aún con el riesgo de ser más baja que cualquier persona o cosa que tenga al lado, ni usado pantalón pitillo que no tiene nada que ver con los pies, pero que no andan con zapatos planos, que me he quejado lo minimo comparado con lo que realmente quisiera hacer y he mantenido el buen humor a pesar de que llego antes que cualquiera a la oficina y por ende debo esperar a que la abran. Felicito a mis compañeritos y compañeritas (lesionados varios) por lo concentrados que son al contar del 1 al 15 y tener tan claro el concepto de los segundos y no andar tan apuretes como yo que cuento en milesimas de segundos. Otra especial felicitación a mi Kine-profe por lo paciente, por su buen ánimo y por lo MAS importante, porque pronto será una bloguera más, dispuesta a deleitarnos con su blog de recetas exquisitas y apetitosas (pobre del que no la lea). Ven ? aunque el dolor no desapareció na mucho, logré hartas cosas. Jamás llegaré a ser Tomás González, pero llegue a mejorar mi dislexia deportiva, así es que ahora nunca más seré una disLESA.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Agradecimientos Públicos ? esperen sentados...

Reconozco que estoy muy alejada de mis letras, de mi blog, a veces hasta me alejo de mi memoria y se me quedan la mitad de las cosas en la casa. Hoy llegué a la oficina sin mi billetera y por ende sin documentos; para conducir y para acreditar que yo, soy yo y sin ni un, pero ni un peso para ir al doctor que tenia que ir a ver hoy, pero justo cuando estaba marcando el anexo de mi jefe para solicitarle un préstamo, llegó la Roxita y compañia (es que va a ser mamá, estoy tan contenta, hace rato que no tengo sobrinos nuevos) que me financió por un par de horas mis gastos médicos..Gracias Roxy, eres macanuda, lo único malo es que se lo tuve que devolver...pero ya saben, cuentas claras conservan la amistad y mi crédito con ella está nuevamente intacto. En fin, luego de toda esta introducción, les contaré que en el traumatólogo me fue como el .....ajo, o la coliflor, o los piures o qué sé yo, cualquier cosa que encuentren mala...después de mis 10 días de idas al kinesiólogo ( olaga en éste caso) descubrí 2 cosas: 1° Que no mejoré casi nada, y 2° Que tengo dislexia deportiva, porque no me sale bien casi ningún ejercicio de elongación y tengo cero retención de los movimientos a realizar, finalmente fue cero terapia de relajación y elongación, fue una lucha constante contra el bulling de mi doctora y la de los enfermos sabiondos que ejercitaban a mi lado. Alegué hasta el final que mis grandes habilidades van por otro lado, que si no, sería la versión ultra femenina de Tomás González. El doctor después de hacerme esperar un largo rato, salió a buscarme afuera, tremenda cuestión !!! cómo si eso compensara el tiempo perdido. Igual fue simpático, no le quedaba otra tampoco con lo paciente que fuí, pero no hubo caso ni más que le pedí alternativas me mandó nuevamente a 10 días de terapia con todos esos "seudos elongadores profesionales" que ven en mi una forma fácil y oportuna de mejorar su ego. Y más encima, me lanzó un valde de agua fria al decir que necesito MINIMO 6 meses para disminuir el dolor (que siento va en aumento) o 2 años en el peor de los casos y que si no le creía buscara en internet (ah?) estuve a punto de pedir su titulo profesional. Pero me calmé, respiré profundo y asumí que la vida es así no más, capaz que con tanto entrenamiento me convierta en una Tomasa González y les dé una buena sorpresa a mi kinesióloga y a todos sus asociados y obviamente en ese caso JAMAS, lean bien JAMAS les daré las gracias por la tele.