lunes, 31 de mayo de 2010

Mis Amigos por siempre


A todos aquellos que me han relegado al baúl de los recuerdos (y más encima lo admiten ¿cierto Marito?) les pido que no se apenen, pues a lo largo de mi vida he dejado voluntaria o involuntariamente a varios en el mismo cajón (de los recuerdos, jamás en el olvido), pero de repente tal como Mario lo hizo hoy conmigo, los llamo a la memoria y disfruto recordando los buenos momentos que pasé con mis buenos y antiguos amigos y amigas.

Cómo olvidar a la Pauly y su famoso caracol con el que me rompió la cabeza, cuando nos empinábamos por los 5 años, con ella compartí niñez, adolescencia, juventud y parte de lo que diríamos una campana (tipo histograma) en bajada, somos como siempre he dicho dos líneas paralelas y más encima chuecas, porque en algún punto de nuestras vidas volvemos a juntarnos. Y el Rojo??? Rogelio completaba la trilogía más fantástica que se pudiera formar, la Pauli, el Rojo y yo..que días aquellos ¿quién los podría olvidar??

La Pame, Mº Angélica y Jeanette, mis buenas amigas, en el momento preciso, abandonando la niñez y mirando de cara mi terrible adolescencia.

Y el Mario? por culpa de él escribo hoy, él y su pisotón cuando yo tenia 14, si todavía me dueleeee, y todo para decirme el otro día Hola ¿te acuerdas de mi?, yo fuí el que "te pasó" a pisar ayer...Vaya forma de hacer amigos, espero hallas cambiado la táctica, de ahí me cuentas.

Me quedan el chino y el Yardy que de tanto en tanto me llaman para puro reclamarme porque yo no lo hago, no tengo excusa niños, no la tengo.

El Win se salva porque somos de la misma Congregación y nos vemos por lo menos dos veces a la semana, pero corriendo tras los hijos.

A la mayoria los veo de tanto en tanto, han pasado los años y hemos formado nuestras vidas y por una u otra razón (matrimonio, hijos, cambio de ciudad, etc) nos hemos alejado, pero estoy segura, pero absolutamente segura de que mantenemos el cariño por los buenos momentos, por las risas y las sonrisas, por los secretos, por los paseos, por las anécdotas, por lo exquisito que fue conocerlos a Ustedes y muchos más que me ayudaron en las distintas etapas de mi vida y a los que con orgullo puedo llamar "mis amigos" por siempre.

martes, 25 de mayo de 2010

¿dónde estabas?

¿dónde estabas tú, cuando mi mundo cambió?
mis ruegos viajaron cientos de kilometros
en busca de tu esencia
implorándole al cielo, lloré
por un poco de tu luz

¿dónde estabas tú, cuando la tierra tembló?
y cuando el mar, celoso nos aplastó
¿en las imagenes de las iglesias?
en los labios del beato?
en las oraciones de mis niños?
en la oscuridad de esa noche?
¿dónde estabas tú cuando mi mundo cambió?

estabas sujetándo mi mano
calmando mi espiritu
llenándome de esperanza

aquí estabas tú, aguantando mi desesperación

aquí estabas tú, extendiendo tu mano
y tu protección

aquí estabas y sigues estando tú,
en lo más profundo de mi corazón

miércoles, 5 de mayo de 2010

Volviendo lentamente a la "normalidad"

Las cosas lentamente intentan tomar su curso "normal", pero que lástima saber que no será igual, excepto estas cosas que sólo a mi me pueden salir mal pudiendo ser peores y he aquí donde nacen mis historias, presten atención:

El martes en la mañana sentí que los cambios del auto estaban "raros", tanto que llamé a mi hermano Arturo para preguntarle los síntomas de una caja de cambios "sonada" en resumen su consejo fue "ponle ojo" así es que para ponérselo lleve a mi hermana y a mi mami a la vega de compras, cuando volví movi la palanca de cambios y les dije ¿ven que esta rara? la miro y se mueve. A las 14.20 subimos al auto mi madre y yo (es que desde el terremoto no quiere estar sola) pongo la reversa y PLOP! no funcionó Ohhhhhhhhhhh¡¡¡ y el Sebas con lo que cuesta llegar al Colegio sin auto. Se me prende la ampolleta y llamo a la casa de mi otro hermano por si estaba el Diegui mi sobrino con dotes de mecánico y no que me contesta mi propio hermano Ehhhh¡¡ le cuento mi drama y en dos minutos ibamos que volabamos por mi Seba, sólo se me fue un detalle, deje las llaves de mi casa DENTRO de la casa y como mi mamá no quiere estar sola..hum, no se quedó dentro como pensé, si no que se fue a la casa de mi hermana.

Por el primer piso, nada que hacer ventanas con protecciones por dentro y puertas cerradas. Entonces me hice la jovencilla y como mujer policia me fui contra la puerta que consideraba más débil, CRASO ERROR, reboté lindo y casi dejo a la Rossy que estaba detrás de mi animándome como palitroque por el suelo.

Plan B, el segundo piso, tomamos una escalera y subi despacito y con susto por mi esguince grado 2..casi al último escalón mi hermana se arrepintió de hacerme barra y me dijo que mejor bajara, menos mál que volvió mi nano y le dijo - Ya esta casi arriba - SUBE NO MAS y lleguéeeeeeee, pero nada que hacer con la ventana, entonces la Rossy me da la genial idea de romper el vidrio a la altura del picaporte ¿que peliculas estara viendo? ¿estay más y si me corto?. Entonces subió mi hermano, re contenta le dije - igual nos sirve para ensayar si hay otro maremoto - recibi una mirada verde y profunda..ups!!! no soy más genia que la Rossy. Al final mi nanito sacó el vidrio completito y pudimos entrar ahhh, que alegria, pero ¿y el vidrio? y más encima era de mi dormitorio....¿como lo pego? y hasta ahi no más me auspició mi hermano y se fue a ver mi auto. Piensa, piensa, en eso estaba yo cuando llegó el maestro que arregla todo en las casas de los Vidales-García, lo recibi con una tremenda sonrisa y le dije don Edgardito lindo, no me pregunte nada, pero ¿podria subir al techo y poner nuevamente el vidrio de la ventana de mi dormitorio, please????

Y colorin colorado....

sábado, 3 de abril de 2010

Las sumas de mis miedos


La tierra mandó un terremoto que rompió casas, calles y carreteras, trató de aventajar al mar en destrucción, pero no pudo y como estaba rabiosa por ello, nos robó el tiempo. Mi último recuerdo en tiempo real que conservo fue la operación, la llegada a casa, la sopita en la cama, mis hermanos y compañia viniéndome a saludar ...después todo parece un sueño pesado y de vuelta aquí como si aún fuese 27 de febrero, pero tristemente me doy cuenta de que ya se nos fue marzo ¿y dónde se nos fueron todos éstos días?. Los días pasaron tristes, lentos, pero ni los sentí, deseaba con el alma que pasaran los temblores, hoy se sienten mucho menos, pero tengo más miedo que antes ¿por qué ya no tiembla? ¿vendrá algo peor?.

Mi museo, el Museo Hualpén al que arrastraba a mi pobre familia cada vez que podia quedó en el suelo, aún no me atrevo a ver de nuevo el mar.

El 26 de febrero, mientras me operaban trataba de no olvidar nada para escribirlo, estaba temerosa pero emocionada, pronto acabaría mi mala visión y de seguro saldria una historia deliciosa para relatar. Pero ya saben lo que sucedió al siguiente amanecer, la madrugada nos congeló las sonrisas, nos arrebató el tiempo y la seguridad y muchos terminaron luchando por sobrevivir, otros sucumbieron ante la fuerza de la naturaleza.

Aún con el dolor de mi ojo y el miedo que me daba no tener un médico ni medicina cerca, escribí y escribi y luché para no desesperarme ni llorar, nuevamente las letras encausaron mis pesares y el dolor físico de la Fibromialgia pasó al último plano de mi vida, pero lentamente ésta mezquina ha ido reapareciendo en mi vida, pero hoy hay una gran diferencia y es que ante tantas desgracias he visto caras llenas de esperanza, mientras secan sus lágrimas con una mano con la otra se agarran de la vida para seguir como se pueda.

He pasado por el miedo a lo desconocido, por el miedo a perder a mis niños, por el miedo de perder a mi amada familia y queridos amigos, por el miedo de mirar por la ventana y no ver más que casas en el suelo, por el miedo de que vuelva a ocurrir, han sido tantas las sumas de mis miedos, que ahora a lo único que no le temo es al dolor y al cansancio que me provoca la fibromialgia.