lunes, 15 de mayo de 2017

A mi tia

Mientras almorzaba recordé mi chaleco celeste, un poco más y llegó a mi memoria el beige con flores rojas y hojas verdes, ese tenia gorro...los amaba..me los tejió mi tía.. un poco más de apurar mi memoria y veo sus uñas largas pintadas de rojo oscuro esas mismas que pasaba suavemente sobre mi cabeza y me invitaba a dormitar sobre sus piernas o en mi dulce cama...ni el color de su piel, ni las facciones de su rostro hacia presagiar que eran hermanos, bueno eran medio hermanos...pero aquí desde el fondo del corazón pienso que para mi papá ella si fue su hermana, hermana de padre y madre, hermana de sangre, hermana del corazón. Durante el período más triste de mi vida, mi tía iba y venia con su pelo de peluquería y su pancito amasado entre el hospital para ver a su hermano y a mi casa para estar con nosotros. Cuando nació Sebastián mi tía le tejió zapatitos que aún guardo, pero ya estaba enferma, el cáncer cerró sus ojos igual que a su hermano. Mi tía Nina era una de esas personas que no podías dejar de querer y que por lo mismo no puedes olvidar, por eso aunque sé que por ahora no me escuchas debo decir querida mía, que siempre ocuparás un lugar especial en mi corazón marcado con una T de Tremenda Tia y mejor hermana. Gracias por querernos, tus sobrinos te amamos en igual medida.

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Cuida tus palabras, me pueden doler